Por Jhonelly Ramirez Taipe julio 12, 2022

Cuando el sol estaba en su máximo esplendor, el equipo de apoyo dirigido por la empresa privada Representaciones FLV, y otras personas naturales, se dirigían hacia Horario Cevallos, un asentamiento que pertenece al distrito del Rímac, con la finalidad de brindar algún tipo de ayuda a las madres de dicha zona. Era las 12:45 de la tarde, el transporte que contenía la ayuda ya no podía permanecer en marcha, no quedaba otra opción que bajar, ya se nos había informado que para llegar a tal punto se tenía que caminar mucho, pues eso fue lo que se hizo; el equipo descargó la ayuda del vehículo y comenzó la caminata. Cada paso que se daba costa arriba era un peligro para aquel que haga un movimiento en falso en un camino asfaltado de piedras y tierra. Una que otra mototaxi con dificultades subía levantando consigo polvillo que opacaba las pocas plantas que adornaba cada casita.

Después de casi media hora cuesta arriba, se podía escuchar una fuerte cumbia que al levantar la cabeza y la mirada aún no se podía observar de dónde provenía, era cuestión de dar unos pasos más. En la cima, hacia la derecha, se podía observar globos rojos y un parlante gigante que trasmitía la rica cumbia peruana. Mientras el equipo se iba acercando al lugar del bullicio, doña Tania Alcántara con una sonrisa, desde la parte alta, saluda y baja a dar el encuentro.

A la derecha de pie se encuentra Tania Alcántara, representante de la olla común del sector Horario Cevallos

Después de todo el protocolo de bienvenida, el equipo pasó acomodar los obsequios para homenajear a todas las mamitas que poco a poco se acercaban y se acomodaban en aquellos escalones que con mucho esfuerzo después de varios años y con la ayuda de los vecinos se había podido concretar. El momento preciso para conversar con las homenajeadas había llegado.

Con amabilidad pregunté si alguna de las presentes quería hacer escuchar su voz y contar cuáles son sus mayores necesidades dentro de su sector; después de algunos segundos hubo un silencio, con la cabeza agachada y sus miradas perdidas, denotaba que nadie deseaba conversar. Al poco tiempo una señora acompañada de su menor hija pregunta, ¿para qué serviría eso? Y se le procede a responder, qué, con sus intervenciones sobre las carencias que acechan su zona, la información podrá ser compartida con el municipio de su distrito, para así poder agilizar un poco más la ayuda. Es así como Noemí Memo desea participar y contar lo que vive dentro del asentamiento.

En medio de otras mujeres nos encontrábamos con Noemí, una mujer joven y humilde, con la esperanza de que su opinión en algún momento sea tomada en cuenta.

“Desde hace mucho nos ofrecieron agua, pero hasta ahora sigue abandonado el consorcio” «Noemí se queda callada por un par de segundos, posando la mirada hacia delante donde se visualiza otra colina» Entonces vuelve a relatar su pesar — “para nosotros es difícil conseguir agua, a veces tenemos que traer con baldes y mangueras, algunos vecinos por ejemplo que tienen un poco más de platita se compran un motor y ya es más fácil para ellos”.

Sí, ya sabemos que no hay agua, se le pregunta, —¿cómo hacen con el tema de la luz? — “¡Uy! Ese también es otro tema” — Responde, mientras se escuchan pequeños barullos desde atrás que dan la razón del problema. “No tenemos luz, a veces tenemos que jalar de algunos vecinos de la parte más baja y así vemos la forma, pero sigue siendo un problema, nuestros hijos no pueden estudiar. Para que hagan sus clases hay que bajar un poco más para tener señal y conectarnos” — Entonces, mira a su pequeña hija, le acomoda el cabello y ya no dice más.

Doña Tania Alcántara que nos había recibido con mucha amabilidad, baja con entusiasmo y a la vez con mucha prisa y se disculpaba por no estar presente mucho tiempo con nosotros. Tania que es la encargada de la olla común de Horacios Cevallos, nos comenta que se encontraba preparando arroz con piernitas de pollo para aquellas señoras presentes, en beneficio de un pequeño homenaje a las mujeres de su sector. Entonces, era el momento ideal para preguntar acerca de la organización de la olla común de su sector.

Las ollas comunes se han convertido en los últimos años en el aliado para vencer la hambruna en miles de familias a nivel nacional; la crisis de la pandemia por la covid-19 ha dejado estragos en nuestra sociedad, uno de estos es la crisis económica, la falta de oportunidades laborales y en los últimos meses la subida de precios por la guerra de países como lo es el enfrentamiento de Ucrania y Rusia. Todos estos antecedentes han repercutido aún más en aquellas familias con escasos recursos.

“Hasta hace algunos meses hemos hecho el esfuerzo de seguir dando almuerzo gratuito, dentro del grupo de madres que representa mi olla común, no las hemos ingeniado para ir a los mercados y tiendas a recolectar insumos para nuestras comidas, pero ahora eso ya no se puede” — Comenta Tania expresando tristeza.

Mientras nos cuenta, va saludando a las otras señoras que iban llegando para el almuerzo; procede. — “Ahora, así nosotros quisiéramos, ya no podemos seguir dando la comida gratis, ahora hemos decidido cobrar 1 sol, esto ha chocado a las familias, pero ya no podemos subsistir sin cobrar, ya no tenemos apoyo” — Aquí la voz de Tania connota preocupación y tristeza, pero de rato en rato se le suben los ánimos, cuando recuerda que entre todos se apoyan para que a nadie le falte un plato de comida día a día.

Las necesidades en el sector de Horacios Cevallos son diferentes, pero indispensables para vivir. El agua, que es un recurso importante para las actividades del ser humano, es uno de los mayores problemas que asecha este asentamiento; la cisterna que provee de dicho recurso a los vecinos no llega a subir por las dificultades que hay en el camino envuelto en trocha, no queda otra opción que bajar con baldes y mangueras; hombres, mujeres, niños y niñas que colaboran en el proceso para llevar un poco de agua a sus casas y hacerlas durar por dos o tres días. Asimismo, la falta de oportunidad para el acceso a una buena educación para todos los jóvenes y niños es crítico y preocupante; así como también, la inseguridad como factor problema para las familias, todo ello arraigado a la falta de energía eléctrica.

Antes las necesidades y los problemas que pueda tener cada familia dentro y fuera de sus hogares, es inevitable no sentir el cariño y apoyo que cada uno de ellos se brinda cuando se trata de ayudarse mutuamente o trabajar en conjunto para alguna mejora de su sector, aquí en Cevallos, nadie es ajeno de los problemas de nadie. Si bien es cierto, es un asentamiento humano relativamente pequeño, pero cuando se trata de forjar unión para hacer algo, todos colaboran; así como sucedió con la construcción de la escalera que actualmente facilita el camino de subida hacia cada casa, que gracias al esfuerzo de cada uno de los vecinos pudo ser concretada.

La historia de Cevallos no esta muy lejana a nosotros, pues se encuentra en el centro histórico del distrito del Rímac, y como se pudo leer en líneas anteriores, sigue arrastrando necesidades básicas para los pobladores, que hasta la fecha no puede ser solucionada por las autoridades encargadas.

 

Agradecimientos:

Cuarto Poder. (abril 11, 2022). Ollas comunes en Lima ya no cuentan con alimentos para poder preparar la comida a los más pobres. Canal N. https://canaln.pe/actualidad/rascando-olla-hambre-2447-ollas-comunes-lima-n444307

Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social. (2022, marzo). Lima Metropolitana, Callao y La Libertad registran mayor número de ollas comunes según sistema informático del Midis. https://www.gob.pe/institucion/midis/noticias/604779-lima-metropolitana-callao-y-la-libertad-registran-mayor-numero-de-ollas-comunes-segun-sistema-informatico-del-midis

Alcántara, T. (2022, mayo 7). Entrevista personal con Jhonelly Ramírez.

Memo, N. (2022, mayo 7). Entrevista personal con Jhonelly Ramírez

Autores
Sobre Jhonelly Ramirez Taipe

Estudiante de Comunicación y Publicidad de la UCSUR, considero que un gran esfuerzo reconocido, es producto de una gran dedicación que se pone a cualquier meta que se quiera lograr. Me gusta desempeñarme en nuevos retos, ya que de esos se sacan nuevas enseñanzas.

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