Por Cissy Chiroque septiembre 26, 2026

En medio de las calles de Endora, un pueblo pequeño donde pasan pocas cosas interesantes, está Arnie, trepado en una torre de agua mientras una multitud de curiosos, bomberos y policías lo rodean.

Gilbert siempre dice que Arnie, su hermano menor, no volverá a subir y todos asienten, aunque saben que no es verdad. Después de todo, aunque esté a punto de cumplir los dieciocho años, Arnie sigue y seguirá siendo un niño por su discapacidad mental, y Gilbert necesitará paciencia por montones para cuidar de él.

¿A quién ama Gilbert Grape? (1993), de Lasse Hallström, reconocido por haber dirigido películas como Mi vida como un perro (1985) o Siempre a tu lado (2009), construye una historia familiar con un reparto memorable y uno de los personajes que más he disfrutado ver en una película.

La historia gira en torno a Gilbert Grape (Johnny Depp), dedicado a cuidar de Arnie (Leonardo DiCaprio) mientras comparte las responsabilidades de casa con su hermana mayor tras la muerte de su padre.

Además, Bonnie (Darlene Cates), su madre, quien alguna vez fue considerada la mujer más hermosa del pueblo, ahora tiene obesidad mórbida y permanece encerrada en casa desde que enviudó hace siete años.

Desde el inicio nos dejan en claro que cuidar de una persona vulnerable no es sencillo. «Hay días en los que uno desea que viva y otros no» es un pensamiento bastante común en Gilbert mientras cuida de su hermano, lo mima y lo lleva consigo a todas partes.

Por su parte, Gilbert se siente vacío y en gran parte de la película parece incapaz de transmitir algo diferente a esa tensión que siempre se le sale por los poros.

La película nunca intenta mostrarlo como un hijo ejemplar o el héroe de la familia. Cuidar de Arnie no lo convierte automáticamente en una buena persona; también lo reprime hasta no saber quién es sin esas responsabilidades. Por eso, la llegada de Becky (Juliette Lewis) es importante. Ella lo escucha sin juzgarlo, dándole la posibilidad de imaginar cómo sería vivir también pensando en sí mismo.

Arnie es todo lo contrario. Expresa todo en su rostro, en sus gestos y en las palabras que dice sin pensar. Es impredecible y hace que las situaciones se vayan al extremo. A veces apacigua el ambiente, a veces todo lo contrario. Pero independientemente de la naturaleza del personaje, la actuación de DiCaprio nunca se sintió incómoda ni forzada. Por eso fue el personaje que más disfruté ver.

El actor se preparó en un centro de menores con necesidades especiales estudiando los gestos, patrones de habla y tics. Incluso la actuación es tan convincente que muchos creyeron que realmente tenía una discapacidad. Por eso me pareció bastante acertado que con esta película recibiera su primera nominación al Oscar como Mejor Actor de Reparto cuando solo tenía diecinueve años.

A pesar de que la historia gira alrededor de personajes bastante complejos, la película nunca se siente pesada. Siempre hay planos generales que muestran a Endora, la mayoría son estáticos y dejan que el pueblo muestre la calma que lo caracteriza. Tiene una paleta de colores que se inclina más por los amarillos y verdes suaves del verano. Hace que Endora se vea mucho más acogedora, incluso cuando hay conflictos.

Además, el ritmo no tiene prisa ni giros dramáticos constantes. De hecho, las escenas más sencillas tienen el mismo peso que las de mayor intensidad.

Han pasado más de treinta años desde su estreno y siento que el buen recibimiento que tuvo seguiría intacto. La manera en que retrata la discapacidad y la obesidad nunca cae en la burla ni en la exageración. Tanto las actuaciones como el guion hacen que Arnie y Bonnie no se definan sólo por su condición.

El final siempre se lleva los aplausos y, curiosamente, es la razón por la que decidí verla completa por primera vez. Había visto parte de la escena final y, sin conocer el contexto, logró conmoverme.

¿A quién ama Gilbert Grape? ha logrado que sienta mucho respeto y cariño por este filme. Valoro lo real que se siente la construcción de sus personajes y de una historia que resulta muy conmovedora, al punto de hacer que las cargas de la familia Grape también se sientan propias.

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Sobre Cissy Chiroque

Estudiante de Comunicación y Publicidad. Dedicada, curiosa y en constante aprendizaje, siempre dando lo mejor de mí. Disfruto observar los detalles, especialmente en el arte y la creatividad, con una mirada crítica que busca mejorar y aportar.

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