Por Nayelli Quiroz Villalobos agosto 12, 2021

Cada vez más los ciudadanos peruanos estamos al pendiente de los últimos sucesos que ocurren dentro de nuestro territorio. Durante los últimos años, nos hemos enfocado especialmente sobre las noticias que conciernen al acontecer político del Perú. Para poder informarnos de ello, buscamos diversas fuentes de información que van desde los medios tradicionales como la radio o televisión, hasta las plataformas digitales y las redes sociales. Debido a que estamos ocupados o simplemente queremos saber lo más destacable de cierta noticia, solo realizamos una investigación rápida y escueta sobre los temas de nuestro interés con respecto a la política nacional. Este accionar puede ser perjudicial para el conocimiento que queremos adquirir, puesto que las Fake News están insertadas cada vez más dentro de los diversos espacios de comunicación masiva.

La divulgación de las Fake News o Noticias Falsas constituye un gran problema dentro de la sociedad, ya que mientras más personas compartan cadenas en redes sociales y difundan noticias que no son reales, mayor será la desinformación que se creará dentro de los ciudadanos sobre las novedades de los temas políticos del país. Un claro ejemplo se da sobre todo en las redes sociales, en donde diversos espacios comparten noticias sobre los accionares de políticos peruanos, sin importar si estas son falsas o verdaderas para crear expectativa o alarma dentro de la sociedad y así el contenido se vuelva viral. Lo único que genera esto es un gran alarmismo que poco a poco va originando la división de la población y, por ende, el país está en constante desunión.

Un claro ejemplo de ello se dio durante el gobierno del presidente Vizcarra, en donde se anunció como noticia fehaciente que el estado otorgaría montos exorbitantes a las familias más necesitadas por medio de las redes sociales. Cuando el presidente de la nación anunció que esta información era falsa y que el monto que se difundía no iba a ser entregado a la población de escasos recursos, los ciudadanos estuvieron en desacuerdo total, puesto que la cantidad era menor a la que se propagaba en las plataformas. Todo ello originó una gran confusión y, mientras algunas personas estaban de acuerdo con lo mencionado por Vizcarra, puesto que estaban informados de que esta era una modalidad de estafa de ciertos delincuentes; otros ciudadanos, que no se enteraron de ello, querían que el monto se cambie por el que se difundió en redes sociales. Como si eso fuera poco, esta Fake New originó que algunas personas ni siquiera se enteren del monto real, y, cuando retiraron su dinero del Banco de la Nación, reclamaron porque pensaban que no se les estaba entregando lo prometido por el Gobierno.

Fuente: Presidencia de la República

Sin embargo, las redes sociales no son las únicas plataformas por donde se destaca la existencia de tergiversación política. La televisión y los periódicos son espacios comunicacionales que también han sido los responsables de propalar información falsa de manera masiva basándose en el concepto de posverdad que, tal como menciona la RAE, este término hace alusión a la “distorsión deliberada de una realidad, que manipula creencias y emociones con el fin de influir en la opinión pública y en actitudes sociales”. Por medio de noticias parcializadas que presentan puntos de vista como si fueran hechos concretos para generar sentimientos negativos, la población se indigna en vano por la forma en la que el estado toma ciertas decisiones. Asimismo, la utilización de imágenes con fines desfavorecedores hacia ciertos personajes políticos también es otro accionar que enmarca la parcialidad de la prensa dentro de los medios escritos.

Para disminuir los casos de desinformación en la política peruana es necesario que la población se informe minuciosamente sobre estos temas, no solo basta con 2 fuentes que están a nuestro alcance más cercano. También es necesario indagar a fondo sobre la situación actual del Perú por medio de otros espacios informativos que nos pueden brindar información adicional que ya tenemos y nos permiten corroborar que, efectivamente, la noticia no corresponde a un hecho irreal o una información manipulada.

Hay que tener en cuenta que los problemas sociales, la manipulación hacia las masas y la desinformación dentro del ámbito político; siempre estará presente dentro de nuestra sociedad, pero es tarea de nosotros evitar la propagación de sucesos falsos para que de esta manera no se genere una división de la nación. El simple hecho de compartir un post sobre algún hecho viral, sin haber constatado si este es real o no, puede acarrear consecuencias que no solo trascenderán dentro de nuestro círculo más cercano, sino que nos hará formar parte de una desinformación masiva.

Autores
Sobre Nayelli Quiroz Villalobos

Estudiante de Comunicación y Publicidad de la Universidad Científica del Sur, con una preferencia especial hacia el área organizacional de las Comunicaciones.

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *