Por Nayelli Quiroz Villalobos y Romina Pérez y Nicole Jiménez agosto 16, 2021

A lo largo de nuestra vida vamos experimentando diversos cambios que son parte de nuestro crecimiento. Una de las transiciones más importantes se da cuando dejamos de ser niños para entrar a la etapa de la adolescencia. Durante este periodo, pasamos por cambios emocionales, conductuales y físicos. Las modificaciones por las que pasa nuestro aspecto físico se convierte en uno de los puntos más sensibles de los adolescentes, puesto que estos cambios son inevitables y definen en gran medida la autopercepción de nosotros mismos.

Una de las manifestaciones físicas más comunes es el acné, este cambio genera inseguridad en los jóvenes y, como consecuencia, hace que su autoestima se vea afectada. Debido a los estándares de belleza que existen dentro de la sociedad, los jóvenes se preocupan constantemente por tratar de cubrir todas las expectativas para lograr tener esa “imagen ideal” tan impregnada dentro de la sociedad. Esta construcción social se ve influenciada por los medios de comunicación y las redes sociales. En estos espacios, se aprecian únicamente rostros sin ningún tipo de imperfecciones y cuerpos bien tonificados, los cuales son bien vistos y aceptados por la sociedad. Aquello origina que los adolescentes que pasan por cambios físicos se auto aprecien muy por debajo de los patrones de belleza y se sientan constantemente juzgados y frustrados por no ser iguales a lo que se presenta como “perfecto”.

Para profundizar en el tema, Colbert Soto Rivera, Magister en Psicología y docente de la Universidad Científica del Sur, nos brindó mayores alcances.

Lo que se publica en redes sociales o en los medios forma parte de la percepción de nuestros adolescentes, que son tan sensibles y tienen una capacidad crítica en pleno desarrollo.

¿De qué forma consideras que los jóvenes construyen su imagen y autoestima hoy en día?, ¿Qué factores crees que afectan en la construcción de estos aspectos?

Colbert Soto: Mucho de los aprendizajes vienen del entorno inmediato y del no tan inmediato. Uno de esos aprendizajes se origina con base en lo que consideramos ético, bonito, normal o no normal. Esas definiciones se dan a partir de cómo hemos ido construyendo una percepción alrededor de nosotros basándonos en aquella imagen que se posiciona como referente. Lo que se publica en redes sociales o en los medios forma parte de la percepción de nuestros adolescentes, que son tan sensibles y tienen una capacidad crítica en pleno desarrollo. Es fundamental considerar que ellos son una esponja sin filtros, en donde la imagen que más pomposa se vea, va a ser la que inconscientemente se va a configurar como un patrón dentro de ellos.

Como bien lo mencionas, hablamos de una etapa de la vida en la cual uno está comenzando a formar una imagen propia. Mencionando puntualmente el asunto del acné en los jóvenes, ¿De qué manera puede afectar este tema en la autoestima y la construcción de la imagen que ellos tienen de sí mismos?

CS: El acné afecta en la adolescencia a más del 80% de los chicos, en algunos casos hasta el 90%; es en realidad lo normal, pero se estigmatiza con frecuencia.  Aparecen un sin número de estrategias publicitarias para la gestión de este “problema”, porque así es como se percibe, como una dificultad, una dolencia o algo que no debería ser. A partir de desafiar los supuestos de “perfección”, empieza a existir una crítica entre los mismos adolescentes en una etapa sensible. El acné genera mucho impacto en la forma en la que el adolescente se define y la forma en la que el entorno lo define. Los temas de auto concepto, autoimagen y autoestima son una de las columnas vertebrales de este rango etario.

Con respecto a la percepción de lo “normal” que existe en la imagen de los jóvenes y adolescentes, ¿Cuál es el rol que cumplen las redes sociales y los medios de comunicación en la construcción esta perspectiva? ¿Cuál es esa imagen “normal” que estos espacios de comunicación nos presentan?  

CS: Se construye todo un estereotipo y se genera una influencia para que esta etapa sea percibida como algo totalmente aversivo. En redes sociales, recién estamos empezando a normalizar el tema de que uno puede tener unos kilos demás o que uno no necesita tener un abdomen perfecto. En cuanto al acné, este tema no se suele hablar mucho y trata de evitarse. Un mensaje que se lanza constantemente por diversos espacios es: mientras más lejos estés del estereotipo de belleza, más raro te vas a ver y menos vas a encajar.

¿Qué se puede hacer frente a esta problemática impartida por los medios y las redes sociales que ya está insertada en diversas generaciones de la sociedad? ¿Cómo se podrían defender los jóvenes ante esta cantidad de mensajes e imágenes a las que están expuestos?

CS: En redes sociales, se tienen herramientas para llegar hacia el sector joven. Se puede generar contenido que sea dirigido por chicos que están pasando por esto, ya que uno no ve adolescentes con acné en comerciales, salvo que sea una publicidad específica de acné. Se podría atacar esto poniéndolo sobre la mesa, normalizando y alivianando toda la ansiedad que trae. No debería haber tanto esfuerzo en imponer un ideal de belleza que es una construcción social y que podría reformularse en el momento en que lo necesitemos. Se debería usar este tema al revés, potenciándolo al hacer un canal de YouTube que hable de esto con chicos que pasan o pasaron por esto. Hay bastante por trabajar entre la Comunicación y la Psicología de la Salud. Este es un tema fundamental a tener en cuenta que, si se ataca, podría tener muy buenos resultados no solo en los chicos, sino en los futuros adultos del país en los que ellos se van a convertir.

Este tema es, sin duda, uno de los más importantes a tratar dentro de nuestra sociedad. La existencia de los estándares de belleza y la percepción de la “imagen ideal” dentro de las redes sociales y los medios de comunicación deberían ser tratados de manera más cuidadosa para que no impacten de manera negativa en la autoestima de los adolescentes, quienes solo buscan un lugar dentro de la sociedad para seguir luchando por cumplir sus metas sin temor a ser juzgados por su apariencia.

‘Hoy no soy yo’ es un cortometraje reflexivo y personal que muestra de la manera más transparente posible los sentimientos que se experimentan al pasar por esta circunstancia. Este documental tiene como objetivo mostrar lo que vive y siente una persona que ha estado sufriendo problemas de acné. Además de ello, pone en evidencia las cicatrices, tanto físicas como emocionales, que se dan ante esta situación. La protagonista nos muestra sus sentimientos más sinceros y habla del tema de manera abierta por primera vez. Asimismo, expresa su propia vivencia y cómo nosotros mismos podemos ser presos de nuestros pensamientos y prejuicios.

 

Redacción: Nayelli Quiroz

Cortometraje: Romina Pérez y Nicole Jiménez

Autores
Sobre Nayelli Quiroz Villalobos

Estudiante de Comunicación y Publicidad de la Universidad Científica del Sur, con una preferencia especial hacia el área organizacional de las Comunicaciones.

Sobre Romina Pérez

Comunicadora en formación, amante de la publicidad y apasionada por la lectura. Creo que la magia de los comunicadores es el poder expresar una idea de mil maneras distintas, desde un video de 5 segundos, hasta una nota de 3 hojas.

Sobre Nicole Jiménez

Comunicadora y publicista en formación de la Universidad Científica del sur. Apta para todo tipo de conocimiento entrante. Amante de las películas, series y comerciales del Super Bowl.

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *