Desde pequeña, Diana Salas estuvo rodeada de música. Su padre le enseñó a tocar guitarra y su madre la acercó al pop con artistas como la Oreja de Van Gogh y La Quinta Estación.
En 2012 creó su canal de YouTube, donde compartía covers y formó una comunidad que la impulsó a crear su propia música. En paralelo, estudió Música en la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC), especializándose en Producción Musical, experiencia que se entrelazó con su carrera, la cual despegó en 2018.
En 2025 alcanzó el Top 1 de la lista Los 50 más virales de Spotify Perú durante casi dos meses con Bonita, canción que se convirtió en el tema de introducción del programa de streaming Somos lo que Somos de Zaca TV.
Este 2026 lanzó su segundo EP Tinto de Verano, consolidando su propuesta de pop fusión y sonidos tropicales. A sus 27 años, la cantante y compositora nacida en Puno nos habla sobre su trayectoria, desafíos y sueños.
¿En qué momento específico sentiste que ibas a dedicarte a la música?
Creo que cuando estudiaba Comunicaciones. El hecho de pensar que podía estudiar música para mí era un sueño, pero que eso tal vez no iba a pasar en mi vida, porque siempre hay prejuicios de estudiar una carrera de artes. Quizás no es tan sustentable, y sobre todo en Latinoamérica, pero mi mamá me apoyó muchísimo cuando cambié de carrera. Además, tenía amigos de la facultad de música que me explicaban cómo se organizaba la carrera.
Qué suerte.
Lo empecé a ver como un trabajo, con un enfoque más orientado a la industria musical que a la música en sí. Entonces, le puse más fuerza a mi proyecto, saqué mis propias canciones y dejé de hacer covers. Ese fue el momento en el que decidí dedicarme a esto y no hay plan B.
¿Cómo fue el proceso de pasar de hacer covers a apostar por tu propia música?
Fue un proceso de sacrificio. Tenía una comunidad que se había logrado de manera orgánica, pero también tenía claro que esa gente quería escucharme cantando covers. Entonces, entendía que algunos podían escuchar una canción mía y pensar: “Yo quiero que cante la canción de mi artista favorito”. Sabía que iba a tener que sacrificar vistas de ciertas personas. Nunca he tenido una ola de hate, pero sí comentarios como: “Uh, mejor me voy del live porque no está cantando la canción que quiero”. Así que ya tenía claro que iba a ser una etapa de mucho sacrificio, pero era algo que tenía que construir a largo plazo.
Has mencionado que estudiar música se romantiza. ¿Por qué?
Cuando estudiaba Comunicaciones me acuerdo de que mis amigos de la carrera de música me decían: “Los primeros ciclos de la carrera son miel sobre hojuelas, pero después se pone diferente y mucha gente hasta se sale de la carrera”. Por eso, entré con la idea de que no debo romantizarla. No todo va a ser Camp Rock. La idea es que puedas tener una empresa de esto, vivir de esto y entender tu industria, eso es importante.
¿Cómo suele ser tu proceso creativo al momento de componer?
Mi proceso creativo ha cambiado con el tiempo. Cuando era más pequeña necesitaba ponerme en un ambiente que me ayudara a inspirarme y siempre tenía una guitarra o un pianito a la mano. Ahora he aprendido a usar otras herramientas, como beats ya preparados o progresiones de acordes sobre las que construimos nuevas producciones. Además, trato de que mis canciones sean muy personales, que cuando las cante en vivo pueda contar una historia. Y cuando me toca escribir para otros artistas, intento ponerme en su piel y contar su historia.
Bonita tuvo un gran impacto. ¿Cuál fue la estrategia detrás de ese éxito?
Bonita es parte de mi álbum Lolipop. Cuando armamos el proyecto, yo quería que se pareciera al algoritmo de Spotify de nuestra generación: puedes escuchar una cumbia, luego una balada o una bachata. Y cuando escogimos el tracklist, sentí que “Bonita” tenía algo especial y que debía tener una campaña aparte en verano. Nos esperamos hasta 2025 para empezar a moverla y pensamos en el concepto de la canción: esa energía de amigas alistándose antes de salir a una juerga. Y ahí dije: “¿Qué mejor manera de transmitir eso que bailando?”. Antes de “Bonita” nunca me había atrevido a hacer una coreografía, pero esta vez lo hice junto a mis amigas del colegio, que son coreógrafas. La canción empezó a funcionar muy bien.
¿Cómo se dio la conexión con Zaca TV?
Gracias a ese crecimiento, Giacomo me escribió para decirme que la canción encajaba perfectamente con un proyecto, que era Zaca TV. Si “Bonita” se hubiera quedado como una canción más del álbum, probablemente no habría llegado hasta ellos. Además, la tendencia en TikTok nació de manera orgánica, porque la misma gente empezó a usar el segundo verso de la canción en sus videos.
Entonces, ¿el aprendizaje que te dejó fue atreverte a hacer algo nuevo?
De todas maneras. A atreverte a probar algo nuevo y también a no dejar escapar oportunidades. Nosotros teníamos la idea de que esta canción tenía que ser el tema de apertura de una miniserie en televisión. En algún otro multiverso, yo le pude haber respondido a Giacomo: “Pucha, no, porque justamente estamos buscando que sea la intro de alguna serie”, porque ninguno sabía el impacto que iba a tener Zaca en ese momento. Así que fue arriesgarse de ambos lados, como decir: “Te entrego mi canción, hazla tuya también”.
Mirando Lolipop y Tinto de Verano, ¿qué cosas de esa etapa siguen contigo y cuáles quedaron atrás?
Terminé de escribir Lolipop a mis 25 años. Y siento que, desde los 20 hasta los 25, estás en una transición en la cual te sientes como una adulta pequeña. Lolipop fue un álbum que me vio crecer y lo que se queda en mí es las ganas de querer seguir haciendo las mismas cosas. Desde mis 20 tuve claro que quería hacer pop en Perú, aunque fuera un género difícil de desarrollar aquí. Y sigo pensando igual: no puedo perder mi esencia ni esas ganas que tengo desde que soy chiquita.
Has hablado de que no quieres que tu música sea escuchada solo por ser peruana. ¿A qué te refieres con eso?
Muchas veces he escuchado: “Hay que escuchar a este artista porque es peruano”, y no porque necesariamente nos guste lo que estamos escuchando. Yo pienso que hay músicos que podrían sonar afuera y todavía no nos damos cuenta. Entonces, no quiero que la gente escuche mi música solo porque soy peruana, sino porque realmente le guste lo que está escuchando. Y si además es peruana, maravilloso, mucho más. Eso es importante para mí: que conecten con mi música primero y que mi nacionalidad sea una razón más para apoyarla.
¿Cómo ves el lugar del pop dentro de la escena peruana actual?
Creo que es un tema muy generacional. En Perú incluso las canciones más tristes terminan bailándose, y eso me parece muy bonito de nuestra cultura. Nuestra generación tiene más oportunidades de escuchar música de afuera gracias a plataformas como Spotify o YouTube, así que estamos mucho más conectados con el pop. Considero que el pop en el Perú todavía está en construcción, pero hay muchos artistas haciendo cosas increíbles y espero que en algunos años podamos convertirnos en un punto importante para el género, tanto a nivel nacional como regional.
¿Qué te gustaría que sienta alguien que escucha tu música por primera vez?
Me encantaría que las personas se sientan identificadas con mis canciones. Por ejemplo, “Lo correcto” habla de una ruptura, algo que a muchos nos ha pasado. Incluso con “Bonita”, cuando canto “yo quedé con mis amigas, pero se les hizo tarde”, quiero que la gente piense: “Oye, yo también”. Me gustaría que quien escuche mi música pueda entenderla y conectar conmigo.
¿Qué le dirías a alguien que quiere dedicarse a la música, pero tiene miedo?
Le diría que está por entrar a un negocio que dentro del Perú es bastante diferente al resto del mundo. Pero también que hace falta gente. Si le pone empeño, corazón y realmente chambea, la industria puede tratarlo bien. Solamente necesita ser constante. Eso sí, le advertiría que convertir su pasatiempo en su trabajo cambia mucho las cosas. En ocasiones se convierte en una relación de amor-odio, porque ya no todo depende de la inspiración. A veces se tiene que entregar una canción para mañana y no se puede decir “no me sentí inspirada”. Ese tipo de sacrificios se vuelven reales.
Sobre Daphne Gómez
Estudiante de Comunicación y Publicidad. Me encanta la música, el cine y la moda. Disfruto tomar fotos, las películas de Wes Anderson y coleccionar CDs. La curiosidad me lleva a buscar nuevas formas de entender el mundo.







