Por Milena Portocarrero marzo 30, 2026

Antes de estudiar Comunicación y Publicidad, Bruno quiso ser ingeniero. Sí, ingresó a la carrera de Ingeniería Económica, pero dio un giro vocacional inesperado para estudiar Comunicación y Publicidad en la Universidad Científica del Sur.

«Fue arriesgado, pero sentía que mi pasión en realidad estaba ahí”.

Si bien le gustó desde siempre la línea de Publicidad, reconoce que todas las ramas de la carrera han sido importantes en su formación.

Por ejemplo, lo audiovisual le permitió familiarizarse con casas productoras y entender el lenguaje de las imágenes en movimiento, mientras que lo periodístico le sirvió para tener una redacción profesional. Asimismo, la comunicación organizacional lo ayudó a entender el ambiente laboral y las habilidades blandas. 

Recuerda a dos docentes que marcaron su interés por la publicidad. Por un lado, Ronald Márquez, quien le enseñó Introducción a la Publicidad, y por otro lado, Joan Manuel Flórez, quien tuvo un buen recorrido en el campo de la publicidad. 

Bruno empezó en el mundo laboral mediante unas prácticas pre-profesionales en la agencia Henri Barrett.

“Siempre tuve el bichito de la creatividad, me gustaban los mensajes fuertes que conectaban con las personas”. 

Luego, ingresó a la agencia Positive como redactor junior y community manager. Ahí aprendió a identificar insights y conectar con las personas.

«Las personas deben identificarse con tu marca mediante una emoción», señala.

Luego, trabajó con algunas empresas hasta que llegó a McCann, a la que considera su gran escuela. Allí aprendió sobre planeamiento de campañas, así como desarrollar ideas sólidas y arriesgadas.

Una historia en particular: él y su equipo desarrollaron una idea divertida con la marca Nestlé. Decidieron hacer una batalla dentro de redes sociales: chocolate Sublime contra el chocolate Triángulo. Fue un éxito a nivel de interacciones.

“Ahí me di cuenta de que la creatividad de las personas no tienen límites y eso es algo bonito”. 

Finalmente, Bruno le aconseja a los estudiantes que nunca que dejen de aprender, escuchar e investigar, pues el mundo de la Publicidad es divertido y gratificante, pero conlleva un gran sacrificio.

«Hay que mantenerse siempre abiertos al cambio, pues en seis meses o en un año todo se vuelve distinto”.

 

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Sobre Milena Portocarrero

Estudiante de Comunicación y Publicidad. Me gusta mucho el cine y la televisión. Amo disfrutar de una buena playlist y me gusta conocer temas sociales.

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